Recogidos todos los pasos de Semana Santa, quedaba el de la procesión de Morante, con más cofrades que todas juntas. Desde su anunciación, el ‘morantismo’ de Sevilla se echó a la calle: no era asumible que su ‘Dios’ se retirara en tierra pagana –Madrid-. Y en este inédito epílogo de Semana Santa, Morante volvió a torear como Morante, con el añadido de que lo que era de olé se multiplicaba en cien olés. Pasión y sugestión. Morante resucitó el toreo que su pueblo ‘viudo’ soñaba durante el invierno. Y no era de recibo que, en esta valoración sacra, se incluyera a Roca Rey. Así que el palco se encargó de no darle la segunda oreja. Sale ileso Roca Rey en esa cruzada morantista contra lo pagano. Tarde responsable de David de Miranda con una faena de valor probado con el peor lote de una corrida de Garcigrande que tuvo tres toros con opciones.
Real Maestranza de Caballería de Sevilla (España). Domingo 5 de abril del 2026. Corrida del Domingo de Resurrección. Primer festejo de la temporada. Lleno de "No hay billetes".
Toros de Garcigrande, bien presentados, aunque desiguales de hechuras y de juego. Destacaron los lidiados en segundo, cuarto y quinto lugar. Muy afligidos el primero, el manso tercero y el deslucido sexto.
José Antonio Morante "Morante de la Puebla", silencio y dos orejas.
Andrés Roca Rey, ovación y oreja.
David de Miranda, silencio y oreja.







