Una vez terminada la quinta y última corrida de la Feria del Señor de los Milagros en la plaza de toros de Acho se dieron a conocer los principales premios del abono ferial. Andrés Roca Rey se alzó con el Escapulario de Oro gracias, precisamente, a la faena realizada al cuarto toro de este domingo, al que le cortó las dos orejas. Con este galardón, Roca Rey suma su quinto Escapulario de Oro -tras los obtenidos en 2016, 2017, 2018 y 2022-, empatando el récord histórico con Enrique Ponce y Sebastián Castella.
lunes, 2 de noviembre de 2026
ESCAPULARIO DE ORO PARA ANDRÉS ROCA REY Y EL DE PLATA PARA VICTORINO MARTÍN
Por su parte, el Escapulario de Plata ha sido otorgado a la ganadería de Victorino Martín gracias a su gran debut en el bicentenario coso limeño. El galardón lo recogió en nombre de esta casa ganadera Rafael Iribarren.
PUERTA GRANDE PARA SEBASTIÁN CASTELLA Y ANDRÉS ROCA REY CIERRAN LA FERIA DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS
Con la salida a hombros por la puerta grande de Acho de los matadores alternantes en el mano a mano triunfal entre el matador francés Sebastián Castella y el peruano Andrés Roca Rey se celebró la quinta y última corrida de la Feria del Señor de los Milagros, tras cortar dos y cuatro orejas respectivamente.
Con plaza llena de "No hay Localidades" se lidiaron toros españoles de Núñez del Cuvillo, desiguales de presentación, justos de fuerzas y desiguales de juego. Sobresaliendo los salidos en primer y quinto lugar, que fueron aplaudidos en el arrastre.
Sebastián Castella, brego a su primero, noble y humillado, que recibió dos puyazos con eficacia. Iniciando su faena muleteril con pases cambiados y cambiados por la espalda que hicieron ovacionar a la concurrencia. Para enseguida, después de someterlo, torear por ambos pitones con muletazos largos y ligados, especialmente por naturales citando de frente con decisión y temple. Desplante final, antes de dejar estocada ligeramente desprendida. Se le concede una oreja con fuerte e insistente petición de la segunda que tenía merecida. El toro fue ovacionado en el arrastre. Y el respetable grita otro juez.
En el segundo, que tuvo nobleza, pero escaso de fuerzas, y que echaba la cara arriba, el torero francés le dio los tiempos necesarios para que el cornúpeta se recupera después de cada serie de muletazos con la muleta retrasada. Pero debido a las dificultades que presentaba el burel la faena no logró alzar vuelo, pese a la voluntad puesta por matador de turno. Mata de estocada algo tendida y trasera. Se silencia la labor.
En el tercero de su lote, con nobleza y fuerza, aunque sin llegar a entregarse. Su inició con la muleta fue recibir a su oponente con pases cambiados en el centro del ruedo. Para luego aprovechar el lado derecho, consiguiendo derechazos, citando de frente, que tuvieron poder y mando. También los naturales fueron de mérito. Molinetes de rodillas, Martinete, Circulares por ambos pitones y desplante de rodillas, pusieron fin a su variada y entregada faena. Pincha al entera recibiendo y después una estocada desprendida. Se le otorga un apéndice a petición mayoritaria de los aficionados. El toro fue aplaudido en el arrastre.
Andrés Roca Rey, anduvo variado con el primero que le tocó en suerte, que manseo, quitando por chicuelinas y tafalleras. Con la muleta, después de someter y corregir su irregular embestida, le planteó una faena de poder y técnica. Toreado de mano baja y muletazos largos. Imponiendo siempre su mando. Deja una estocada arriba y se le concede una oreja.
En el segundo que le correspondió en suerte, que manseo desde que apareció en el ruedo, el torero de Lima se inventó una faena rotunda, desde los pases cambiados iniciales por la espalda, hasta los muletazos por ambos lados de manos bajas. Siempre pendiente de que el toro que por su manifiesta mansedumbre salía suelto, el torero no lo dejaba ir metiendo lo en la muleta y alcanzar una faena vibrante, con firmeza y autoridad, de principio a fin. Ya en cercanías, con valor sereno, se pegó un arrimón, en los circulares invertidos y desplante sin muleta que pusieron fin a su aclamada faena. Mata de certera estocada en lo alto y se le premia con dos orejas.
En el que cerró plaza, no quiso dejarse nada, con la intención de rubricar su actuación y se fue a recibir a su oponente a portagayola, para después torear sin acople con el capote al toro que saco dificultades y complicaciones. Sin desmayar en su deseo de redondear faena, con la muleta consigue pases destacados por derechazos y naturales ante un astado que no auguraba mayores opciones. Le puso voluntad y entrega hasta el final, para matar de estocada fulminante que hizo rodar sin puntilla al morlaco que era suficiente para puntear. Bien ganada la oreja concedida.
Plaza de toros de Acho (Lima). Sábado 31 de octubre de 2026. Cuarta corrida de la Feria del Señor de los Milagros. Entrada: Plaza llena.
Toros españoles de Núñez del Cuvillo, desiguales de presentación, justos de fuerzas y desiguales de juego. Sobresaliendo los salidos en primer y quinto lugar, que fueron aplaudidos en el arrastre.
Sebastián Castella, oreja, silencio y oreja.
Andrés Roca Rey, oreja, dos orejas y oreja.
domingo, 1 de noviembre de 2026
SEBASTIÁN CASTELLA DONA SU TRAJE DE LUCES AL MUSEO TAURINO DE ACHO
El traje de luces ‘rosa de Lima’ y oro con el que Sebastián Castella consiguió su quinto Escapulario del Señor de los Milagros ya se encuentra en el Museo Taurino de Acho. De esta manera, el vestido de torear pasa a formar parte del patrimonio histórico de la tauromaquia peruana.
La entrega del vestido tuvo lugar durante una emotiva ceremonia, en la que se recordó el significado especial de esta pieza. El traje del torero francés está inspirado en uno de los diseños que lució el mítico Manuel Rodríguez ‘Manolete’, cuya indumentaria también se conserva en este museo.
Desde ahora, este histórico vestido quedará unido a la trayectoria de Sebastián Castella y a su estrecha relación con Lima y la afición peruana. Una pieza que permitirá recordar uno de los momentos más importantes de su carrera en los ruedos limeños.
MULETAZOS FERIALES 2026
Sábado 31 de octubre de 2026. Cuarta corrida de la Feria del Señor de los Milagros.
PUERTA GRANDE PARA JOAQUÍN GALDÓS EN LA CUARTA CORRIDA DE LA FERIA DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS
Con el triunfo y salida a hombros por la puerta grande de Acho del matador peruano Joaquín Galdós se saldó la cuarta corrida de la Feria del Señor de los Milagros. Sus alternantes los diestros españoles José María Manzanares, Alejandro Talavante y el nacional Andrés Roca Rey se marcharon de vacío.
Con plaza llena se lidiaron toros españoles de Torrealta (1°, 2° y 8°), Ventana del Puerto (3°, 4°, 6° y 7°) y Puerto de San Lorenzo (5°), desiguales de presentación, con las fuerzas justas y descastados de juego, excepto los salidos en cuarto y sexto lugar que tuvieron nobleza y fueron ovacionados en el arrastre. Los demás fueron pitados en el arrastre.
José María Manzanares, pecho con el lote menos lucimiento de la corrida. Al primero, descastado y remiso a embestir le arranco algunos muletazos a base de poderle e insistir, especialmente por el pitón derecho. Por encima del astado. Previo a una estocada arriba, pinchazo, cae el toro sin puntilla. Palmas para el torero y pitos para el toro.
A su segundo, complicado y falto de fuerzas, puso de manifiesto su técnica bien aprendida. Pudiendo mostrar detalles de su fino toreo ante un astado faltó de raza y rebrincado. Derechazos relajados. No así por el lado izquierdo. Falla el matador con la espada, lo mismo que el puntillero. Suena un aviso. El matador mismo termina por descabellar. Silencio para el espada y pitos para el toro.
Alejandro Talavante, al primero de su lote, con trasmisión y de buenas condiciones para la lidia, le instrumento una faena destacada de calidad. Consiguiendo torear con clase, ritmo e inspiración por ambos lados. Adornos y desplante que emocionaron a los tendidos. La inspirada faena era de orejas, pero se apresura a la hora matar. Tarda con los aceros, escucha un aviso de la autoridad y el público le premia con fuerte ovación, tras petición, que agradece desde el tercio de la plaza. Por su parte, el toro también es arrastrado entre ovaciones.
Al que hizo sexto, que tuvo nobleza, le instrumentó faena variada. Especialmente por naturales ligados, lentos y sentidos. Sin dejar de dar series de derechazos de mano baja. Toreo de ajuste y cercanías, manoletinas citando de frente para finalizar. Otra faena de premio, antes de recetar estocada trasera. Suena el aviso. Descabellos. Reduciendo su labor a una nueva ovación de la concurrencia para el diestro. El toro arrastrado entre división de opiniones.
Andrés Roca Rey, enfrentó un lote descasa opciones. Al primero, de aceptable juego, que salió lesionado del puyacito que se le aplicó, le dio la lidia adecuada. Sin apurarlo, dándole sus tiempos para que se reponga, aunque el toro siempre buscó salirse de los engaños. Allí en esos terrenos, es donde alcanzó los mejores momentos de su faena, sin que fuera a mayores, pese a la insistencia del torero. Estocada desprendida y descabello. Silencio para el espada y pitos para el toro.
Al segundo de su lote, descastado, le instrumento una faena más animosa, con poder y entrega. Tanto con capa como con la muleta. Inició muleteril con estatuarios con quietud, cambiados por la espalda, entre ovaciones. El toro mansea y se aquerencia en tablas. El torero insiste en esos terrenos. A pesar de su esfuerzo, no hay más que hacer. Pinchazo, estocada y descabello pone fin a su labor siendo aplaudido. Pitos para el toro.
Joaquín Galdós a su primero, terciado, que tuvo nobleza y clase, el mejor de la corrida, lo recibió a portagayola y larga cambiada que se aplauden. Con la muleta le instrumenta faena con suavidad y gusto por ambos lados, especialmente cuando toreo por naturales en serie ligadas rematadas con el forzado de pecho. Circulares y molinetes de rodillas. Desplante y doblones ponen fin a su sentida faena, por momentos entre enganchones. Deja una estocada en el sitio y se le premia con las dos orejas, que la segunda fue censurada por un sector del respetable. Se ordena la vuelta al ruedo para el toro, que no atienden los arrastradores, siendo despedido con una ovación.
En el que cerró plaza, sosote y sin trasmisión, lo volvió a saludar a portagayola. A pesar que el toro punteaba el engaño, el torero estuvo firme y deseoso de triunfar, tratando de imponer su toreo. Consiguiendo instrumentar algunos pases destacados, pero sin mayor acople ante las condiciones de su oponente. Lo mata pronto y se silencia al matador. Pitos al toro.
Plaza de toros de Acho (Lima). Sábado 31 de octubre de 2026. Cuarta corrida de la Feria del Señor de los Milagros. Entrada: Plaza llena.
Toros españoles de Torrealta (1°, 2° y 8°), Ventana del Puerto (3°, 4°, 6° y 7°) y Puerto de San Lorenzo (5°), desiguales de presentación, con las fuerzas justas y descastados de juego, excepto los salidos en cuarto y sexto lugar que tuvieron nobleza y fueron ovacionados en el arrastre. Los demás fueron pitados en el arrastre.
José María Manzanares, palmas y silencio tras aviso.
Alejandro Talavante, ovación y ovación tras aviso.
Andrés Roca Rey, palmas y silencio.
Joaquín Galdós, dos orejas y silencio.
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