El mal uso de los aceros, impidió tocar pelo a la terna de actuantes en la tercera corrida de la Feria del Señor de los Milagros. Solo se pudo alcanzar una vuelta al ruedo para "Morenito de Aranda" y una ovación para Joaquín Galdós, tras petición de apéndice. Por su parte, Román Collado fue silenciado en su lote, ante un bravo y exigente encierro de la ganadería de Victorino Martín que mantuvo la emoción en los tendidos toda la tarde.
Con casi lleno en los tendidos se lidiaron, por primera vez en el Perú, toros españoles de Victorino Martín, astifinos, bravos, encastados, exigentes, que tuvo mucho por torear y, sobre todo, que lidiar. Los salidos en primero y quinto lugar fueron ovacionados en el arrastre, siendo este último el mejor de la tarde. Tercero manejable y el cuarto dio opciones con exigencias del encaste. Los corridos en segundo y sexto lugar complicados.
"Morenito de Aranda" estuvo en torero toda la tarde. Con el oficio bien aprendido, le dio la labor adecuada a su lote. En su primero mirón y peligroso y que buscaba las carnes del toreo, lo enfrentó sin trampa ni cartón, con decisión y valor, haciéndose ovacionar en muletazos de poder y técnica, Mejor en los derechazos, ya que por naturales se revolvía para cogerlo. La faena técnicamente bien estructurada, que era de premio, se diluyó por no estar acertado con los aceros y se esforzada se limitó a dar una aclamada vuelta al ruedo, tras petición no atendida por la presidencia.
En el segundo de su lote, tampoco la tuvo fácil. El toro saco algunas complicaciones, pero el torero no se amilano. Al contrario, no se guardó nada, consiguiendo con firmeza muletazos por ambos pitones. Exponiendo mucho por lo que resultó cogido. Vuelto al toro arranca derechazos y naturales con oficio y verdad. Pudo tocar pelo, pero nuevamente tarda a la hora de matar. Se aplaude al diestro español, que inmediatamente pasa a los servicios médicos de la plaza.
Román Collado estuvo voluntarioso con el primero de su lote, que no tuvo la entrega necesaria para lograr pases lucidos. Le busca las vueltas al toro que le probaba en cada embestida, pero sin mayor insistencia antes sus escasas condiciones. Estocada defectuosa y descabellos. Se silencia al matador.
En que hizo quinto, el mejor de la corrida, bravo, que tuvo calidad y ritmo en su embestida, lo supo aprovechar en faena larga de gusto y torería. Sus derechazos tuvieron mando y temple que fueron ovacionados por la concurrencia. Cuando todo iba camino a redondear una faena grande y de triunfo, la espada y descabellos le hicieron perder trofeo. Reduciéndose su vibrante y emotiva labor al silencio del respetable, tras un aviso de la presidencia.
Joaquín Galdós, que debutaba con esta emblemática ganadería, actuó con mucha decisión y deseos de triunfar ante el primero de su lote. Toreando con torería y gusto por ambos lados, haciéndose ovacionar durante su meritoria labor muleteril. Haciendo el toreo de verdad, con instantes irregulares. Con la muleta planchada y citando de medio pecho, consigue muletazos de manos bajas, largos, con temple y mando. Mata de estocada desprendida, tras aviso. Hubo petición de oreja no otorgada por el presidente de plaza. El torero agradece una sonora ovación desde los tercios de la plaza.
En el toro que cerraba plaza, segundo de su lote, descastado, que no se empleó con los engaños. No se la puso fácil al torero, que poco pudo hacer para intentar resolver los problemas de su oponente. Sin opciones, abrevia su labor, que la dedica a bregar por la cara, preparándolo para la muerte. Desacertado con los aceros. Tarda en matar y se silencia al matador.
Plaza de toros de Acho (Lima). Sábado 24 de octubre de 2026. Segunda corrida de la Feria del Señor de los Milagros. Entrada: Con más de tres cuartos de entrada.
Toros españoles de Victorino Martín, astifinos, bravos, encastados, exigentes, que tuvo mucho por torear y, sobre todo, que lidiar. Los salidos en primero y quinto lugar fueron ovacionados en el arrastre, siendo este último el mejor de la tarde. Tercero manejable. Los corridos en segundo, cuarto y sexto lugar complicados.
Jesús Martínez "Morenito de Aranda", vuelta al ruedo y palmas tras un aviso.
Román Collado, silencio y silencio tras un aviso.
Joaquín Galdós, ovación tras aviso y silencio.

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