Con el triunfo y salida a hombros por la puerta grande de Acho del matador peruano Joaquín Galdós se saldó la cuarta corrida de la Feria del Señor de los Milagros. Sus alternantes los diestros españoles José María Manzanares, Alejandro Talavante y el nacional Andrés Roca Rey se marcharon de vacío.Con plaza llena se lidiaron toros españoles de Torrealta (1°, 2° y 8°), Ventana del Puerto (3°, 4°, 6° y 7°) y Puerto de San Lorenzo (5°), desiguales de presentación, con las fuerzas justas y descastados de juego, excepto los salidos en cuarto y sexto lugar que tuvieron nobleza y fueron ovacionados en el arrastre. Los demás fueron pitados en el arrastre.
José María Manzanares, pecho con el lote menos lucimiento de la corrida. Al primero, descastado y remiso a embestir le arranco algunos muletazos a base de poderle e insistir, especialmente por el pitón derecho. Previo a una estocada arriba, pinchazo, cae el toro sin puntilla. Palmas para el torero y pitos para el toro.
A su segundo, complicado y falto de fuerzas, puso de manifiesto su técnica bien aprendida. Pudiendo mostrar detalles de su fino toreo ante un astado faltó de raza y rebrincado. Derechazos relajados. No así por el lado izquierdo. Falla el matador con la espada, lo mismo que el puntillero. Suena un aviso. El matador mismo termina por descabellar. Silencio para el espada y pitos para el toro.
Alejandro Talavante, al primero de su lote, con trasmisión y de buenas condiciones para la lidia, le instrumento una faena destacada de calidad. Consiguiendo torear con clase, ritmo e inspiración por ambos lados. Adornos y desplante que emocionaron a los tendidos. La inspirada faena era de orejas, pero se apresura a la hora matar. Tarda con los aceros, escucha un aviso de la autoridad y el público le premia con fuerte ovación, tras petición, que agradece desde el tercio de la plaza. Por su parte, el toro también es arrastrado entre ovaciones.
Al que hizo sexto, que tuvo nobleza, le instrumentó faena variada. Especialmente por naturales ligados, lentos y sentidos. Sin dejar de dar series de derechazos de mano baja. Toreo de ajuste y cercanías, manoletinas citando de frente para finalizar. Otra faena de premio, antes de recetar estocada trasera. Suena el aviso. Descabellos. Reduciendo su labor a una nueva ovación de la concurrencia para el diestro. El toro arrastrado entre división de opiniones.
Andrés Roca Rey, enfrentó un lote descasa opciones. Al primero, de aceptable juego, que salió lesionado del puyacito que se le aplicó, le dio la lidia adecuada. Sin apurarlo, dándole sus tiempos para que se reponga, aunque el toro siempre buscó salirse de los engaños. Allí en esos terrenos, es donde alcanzó los mejores momentos de su faena, sin que fuera a mayores, pese a la insistencia del torero. Estocada desprendida y descabello. Silencio para el espada y pitos para el toro.
Al segundo de su lote, descastado, le instrumento una faena más animosa, con poder y entrega. Tanto con capa como con la muleta. Inició muleteril con estatuarios con quietud, cambiados por la espalda, entre ovaciones. El toro mansea y se aquerencia en tablas. El torero insiste en esos terrenos. A pesar de su esfuerzo, no hay más que hacer. Pinchazo, estocada y descabello pone fin a su labor siendo aplaudido. Pitos para el toro.
Joaquín Galdós a su primero, terciado, que tuvo nobleza y clase, el mejor de la corrida, lo recibió a portagayola y larga cambiada que se aplauden. Con la muleta le instrumenta faena con suavidad y gusto por ambos lados, especialmente cuando toreo por naturales en serie ligadas rematadas con el forzado de pecho. Circulares y molinetes de rodillas. Desplante y doblones ponen fin a su sentida faena, por momentos entre enganchones. Deja una estocada en el sitio y se le premia con las dos orejas, que la segunda fue censurada por un sector del respetable. Se ordena la vuelta al ruedo para el toro, que no atienden los arrastradores, siendo despedido con una ovación.
En el que cerró plaza, sosote y sin trasmisión, lo volvió a saludar a portagayola. A pesar que el toro punteaba el engaño, el torero estuvo firme y deseoso de triunfar, tratando de imponer su toreo. Consiguiendo instrumentar algunos pases destacados, pero sin mayor acople ante las condiciones de su oponente. Lo mata pronto y se silencia al matador. Pitos al toro.
Plaza de toros de Acho (Lima). Sábado 31 de octubre de 2026. Cuarta corrida de la Feria del Señor de los Milagros. Entrada: Plaza llena.
Toros españoles de Torrealta (1°, 2° y 8°), Ventana del Puerto (3°, 4°, 6° y 7°) y Puerto de San Lorenzo (5°), desiguales de presentación, con las fuerzas justas y descastados de juego, excepto los salidos en cuarto y sexto lugar que tuvieron nobleza y fueron ovacionados en el arrastre. Los demás fueron pitados en el arrastre.
José María Manzanares, palmas y silencio tras aviso.
Alejandro Talavante, ovación y ovación tras aviso.
Andrés Roca Rey, palmas y silencio.
Joaquín Galdós, dos orejas y silencio.
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