jueves, 9 de abril de 2009

MENSAJE DE LA PLATAFORMA TAURINA DE VENEZUELA

"Qué nos importa la Fiesta, si primero tengo que cuidar mis propios intereses”; esa, pareciera ser la actuación de muchos venezolanos"

La lucha ha sido titánica y no podemos desmayar. Al otear el horizonte nos percatamos que la arremetida es y seguirá siendo fuerte en contra de la Fiesta Brava; y si hablamos en términos militares, tenemos, –a Dios gracias-, bien planificada la estrategia; esta, va encaminada a minar todos los frentes desde donde nos disparan. Hay un caudal de hombres y mujeres en todo el país, que desde sus trincheras hacen el trabajo, bajamos las líneas de ataque y defensa, muchas de ellas se cumplen, otras no.

Lo anterior nos lleva hacer una corta pero sincera reflexión. Qué satisfacción sentimos, cuando compatriotas venezolanos, que si bien es cierto no les gustan las corridas de toros, aportan de manera sincera sus criterios y sus actuaciones, para enfrentar esta arremetida en contra nuestra; pero pareciera que desde adentro, en nuestras huestes, hay sectores que lejos de ayudar en esta tarea tan seria, tan difícil, juegan a que fracasemos en la misma. A veces siento ganas de llorar, -por que los hombres gallardos también lloramos-, por la impotencia que sentimos, al ver cómo nosotros somos nuestros propios adversarios.

“Qué nos importa la Fiesta, si primero tengo que cuidar mis propios intereses”; esa, pareciera ser la actuación de muchos venezolanos “Taurinos”, que se paran al frente de sus casas para ver, cuándo y cómo pasará el cadáver de la fiesta de los toros rumbo al camposanto y se frotan las manos soñando que ellos serán los causahabientes de una de las más puras tradiciones culturales en nuestro país.

Pero, allí está el trabajo realizado. Eso no es nada para el que falta por hacer; y cuando temporalmente cesa el bombardeo en contra nuestra, nos quitamos las botas y el traje de campaña, guardamos en algún cofre nuestras charreteras y nos olvidamos que aquí sigue pasando algo serio, que nos afecta a todos por igual, porque, no sólo debemos y tenemos que luchar contra el feroz ataque que nos mantiene en vigilia y preparados para las respuestas efectivas e inmediatas que hemos dado y seguiremos dando, no. Después vendrá una segunda fase, la de rectificación y corrección de muchas cosas que nos mantienen debilitados internamente; y que, insoslayablemente debemos enmendar y eliminar a costa de lo que sea, gústele a quien le guste, toquemos los intereses que tengamos que tocar, en beneficio de la Fiesta.

No puede ser, que nos pongamos el mejor ropaje, para que dentro de una plaza de toros empecemos a planificar cómo hago para imponer mi criterio personalista, pero no, en contra del adversario externo, el ajeno a la Fiesta Brava, sino en contra del empresario, torero, novillero, subalterno, aficionado, ganadero, comunicador social, etc., todos sin excepción, de quienes estamos y formamos parte de este maravilloso pero incómodo mundo taurino; cada uno de nosotros pareciera que anda con el puñal en la boca cada vez que tenemos un festejo taurino en Venezuela.

Así no se lucha, así no ganamos ninguna batalla. ¿Cuándo carajo, podremos unificar criterios y liderar una actuación colectiva y contundente en beneficio de la Fiesta Brava en Venezuela?

No nos conformaremos con acallar dificultades, todas las vamos a sortear con el favor de Dios. Mientras tengamos salud, y la más firme y seria convicción por lo que estamos haciendo, nada ni nadie podrá dañar esta lucha, eso lo juramos por el honor de un taurino.

Por la Plataforma Taurina de Venezuela

Dr. Rafael Escalona Márquez
Presidente