miércoles, 1 de abril de 2009

DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN TAURINA PARLAMENTARIA DE ESPAÑA


DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN TAURINA PARLAMENTARIA (ATP) DE ESPAÑA ANTE LA INICIATIVA LEGISLATIVA CONTRARIA A LA FIESTA DE LOS TOROS EN VENEZUELA

Ante las informaciones aparecidas en diversos medios de comunicación sobre la posible aprobación por la Asamblea Nacional de Venezuela, de una ley de protección de los animales que supondría, entre otros festejos populares, la abolición de las Corridas de Toros y el reconocimiento legal de derechos a los animales, esta Asociación Taurina Parlamentaria de España manifiesta lo siguiente:

1º.- Respetando como respetamos las competencias de la Asamblea Nacional Venezolana y sin que ello suponga injerencia alguna, así como cualquier opinión expresada en el uso legítimo de los derechos y libertades que a todos nos corresponden, si queremos manifestar, esperando que se respete también nuestro derecho, nuestra posición respecto a dicha iniciativa legislativa.

2º.- En este sentido y por considerar que esta actuación legislativa incide en los fines de divulgación, promoción y defensa de la Fiesta de los Toros, sustentados por esta Asociación, nos vemos en la necesidad de expresar nuestra mas absoluta discrepancia con la supresión de las Corridas de Toros, así como con un pretendido reconocimiento de derechos a los animales.

3º.-Al margen de polémicas estériles, siempre hemos considerado que la Fiesta de los Toros es una de las manifestaciones culturales mas importantes, si no la de mayor arraigo, de los pueblos iberoamericanos en cuya tradición convergen, espectáculo, expresión plástica o artística, cultura popular, así como riesgo, emoción, inteligencia, técnica y sabiduría, lo que ha sido reconocido y difundido por numerosos artistas e intelectuales de forma reiterada y permanente a través de varios siglos, tanto en España como en los demás países taurinos del mundo.

4º.- No puede olvidarse tampoco que, como consecuencia de la Fiesta de los Toros, se cría, selecciona y reproduce el toro bravo, uno de los ejemplares más genuinos de nuestra fauna y cuya crianza ocupa mas de un millón de hectáreas, que de otro modo estarían, en su mayor parte abandonadas o notoriamente peor conservadas, por lo que es evidente el importante impacto beneficioso de su existencia para nuestro medio ambiente a la vez que se crean y mantienen numerosos puestos de trabajo y beneficios de todo tipo que la Fiesta genera en diferentes sectores de nuestra economía.

5º.- En cuanto al reconocimiento de derechos a los animales no podemos menos que manifestar que ello resulta un contrasentido y pugna, abiertamente, con el concepto de derecho que desde siempre ha sido de titularidad de las personas, pudiendo afirmarse que los animales de acuerdo con nuestra tradición jurídica y nuestra legislación carecen de derechos.
Otra cosa muy distinta es que no tengamos deberes con los animales y que los mismos no sean objeto de protección, incluso en el ámbito penal, hasta el extremo en que sea delito maltratar con ensañamiento e injustificadamente a los animales domésticos, lo que no pretende ni se lleva a efecto en la Fiesta de los Toros, animales de características totalmente diferentes a los citados, manteniéndose una protección que no es mas que una consecuencia de los derechos de las personas, como ya señaló en su día el filósofo Enmanuel Kant.

6º.- En definitiva, esta Asociación hace un llamamiento a los promotores de esta iniciativa legislativa, invitándoles a un diálogo sosegado y racional, a la vez que exhortamos a las organizaciones taurinas del mundo a pronunciarse sobre este delicado asunto.

7º.- Por último, queremos recordar que la imposición de mayorías en un momento determinado no puede suponer el desterrar una tradición de siglos, tan enraizada en nuestra cultura como es la Fiesta de los Toros en sus diversas manifestaciones, ya que de lo contrario se estaría realizando una amputación y un empobrecimiento de la cultura popular de nuestros pueblos, con profundas raíces seculares y con sentimientos de todo tipo de quienes participan en ellas, al ser una tradición que sólo podría desaparecer cuando sus propios protagonistas así lo decidan, pero no cuando quienes discrepan de la misma decidan imponerlo mayoritariamente, pues ello atentaría tanto contra la tradición como contra los derechos de las minorías, puesto que la participación, asistencia o celebración de los festejos taurinos es totalmente voluntaria.

Madrid, 31 de Marzo de 2009

Miguel Cid Cebrián
Presidente de la ATP