lunes, 21 de noviembre de 2016

OREJA PARA LÓPEZ SIMÓN Y JOAQUÍN GALDÓS EN "CORRIDA DE LA BENEFICENCIA"


Con el corte de dos orejas, una por coleta, culminó la tercera corrida de la Feria del Feria del Señor de los Milagros, "Corrida de la Beneficencia", que pudo tener más premios de no haber estado finos con las espadas. Los alternantes en el mano a mano, el matador español Alberto López Simón y el peruano Joaquín Galdós, se justificaron con faenas bastantes superiores al desigual encierro lidiado.

Plaza de toros de Acho, domingo 20 de noviembre de 2016, tercera corrida de toros de abono de la Feria del Señor de los Milagros. Con media plaza en los tendidos se lidiaron seis toros españoles de Zalduendo,  bien presentados, pero desiguales de juego. Destacando los corridos en tercer y cuarto lugar siendo aplaudidos en el arrastre. Los otros, escasos de raza, sacaron dificultades. Los seis sueltos de salida, justos de fuerzas y rajados al final. Alberto López Simón, ovación, ovación y oreja. Joaquín Galdós, ovación, oreja y silencio.

Alberto López Simón actuó con oficio y disposición en su lote. A los dos primeros le pudo haber cortado oreja, pero su mal uso con los aceros se lo impidió. En el primero se impuso con solvencia a un toro difícil y que punteaba los engaños llegando incluso a propinarle una voltereta sin consecuencias. Su faena tuvo los mejores momentos por el pitón derecho en series cortas pero de buen trazo. Se eternizó a la hora de matar, perdió trofeo y fue ovacionado. En el tercero, un toro bravo, que fue de más a menos, estuvo dominador y valiente. Metido entre los pitones del toro consiguió cuajar una meritoria faena que no refrendo con el acero perdiendo otro trofeo, limitandose a agradecer una ovación. En el quinto, un toro sin movilidad y con pocas fuerzas, echo el resto y a fuerza de exponer con valor, voluntad y porfía logró interesar a los tendidos. En la parte final de la faena, para terminar de emocionar a los asistentes, recurrió al toreo accesitario, rodillazos y desplantes. Después de matar de estocada efectiva consiguió cortar una meritoria oreja.

Joaquín Galdós estuvo muy torero actuando con disposición para alcanzar el triunfo. En el segundo de la corrida, complicado en su embestida y que se quedo crudo para la muleta, supo someterlo por bajo, llevándolo con mando y temple consiguiendo pases ligados por ambos pitones, especialmente con la mano de la verdad. Mata de estocada desprendida y su destacada labor tuvo petición de trofeo, pero que no alcanzo a la mayoría y en reconocimiento fue ovacionado. En el cuarto, que tuvo nobleza pero distraído, consiguió instrumentar una larga y templada faena. Siendo los derechazos de mucho empaque y profundidad que fueron valorados en el tendido.  Su labor tesonera tuvo gusto y cadencia que remató con una soberbia estocada que hizo rodar sin puntilla al astado. El público mayoritariamente le pide premio y se le concede una oreja. En el sexto, tardo, que no se desplazaba y tuvo peligro, le planto cara logrando muletazos meritorios a base de exponer mucho, pero sin llegar a tener la rotundidad para triunfar. Deja una estocada contraria y un descabello silenciandole su labor. 


Tras arrastrar al último toro de lidia ordinaria se presentaron por primera vez en Lima una cuadrilla de espectaculares recortadores españoles ante un descastado pupilo de La Centinela que tuvieron pocas posibilidades para el lucimiento. El público les agradeció su esfuerzo y deseos de agradar premiandolos con una ovación. (Fotos: Flor Flores).