lunes, 9 de diciembre de 2013

MULETAZOS FERIALES


Domingo 8 de diciembre, Quinta y última corrida de la Feria del Señor de los Milagros:

Otra corrida más en que la "autoridad" no respeta, cumple, ni hace cumplir su propio Reglamento al aprobar y anunciar reses de más de tres ganaderías que el Reglamento prohíbe. Si bien es cierto, en el programa oficial se anunciaron y se lidiaron astados de Vista Hermosa, San Sebastián de las Palmas y San Esteban de Ovejas que es el máximo de hierros que permite el Reglamento, se programaron como reses de reemplazo los de dos hierros más: La Ahumada y Veracruz. 

Y, aunque las reses lucieron un poco mejor presentados, a excepción de los salidos en segundo y sexto lugar que desentonaron, se pudieron elegir mejores para una plaza de primera categoría como lo es Acho. Para los toreros de a pie, volvieron a lucir visiblemente sospechosos de manipulación de cuerna. No esperamos, ni confiamos, que la autoridad despeje esta incógnita al no haberse hecho de conocimiento público los examenes post mórtem de ninguna de las corridas feriales.

El premio Nobel de Literatura y defensor de la fiesta de los toros Mario Vargas Llosa presenció la corrida desde un burladero del callejón de la plaza. El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza le brindo la muerte de su primer toro. Por su parte Enrique Ponce, en el día de su cumpleaños número 42, e Iván Fandiño  brindaron al público la muerte del primer astado de sus respectivos lotes.

Como sobresaliente de espada volvió a programarse al matador peruano Antonio Reyes. Destaco en la suerte de varas el picador Ángelo Caro. Mientras, que en banderillas destacaron los subalternos Dennis Castillo y Fernando Gonzales "El Pato", quien luego de 7 años reaparecía en Acho, siendo fuertemente ovacionado, tras parear al tercer toro sin respetar su turno, pues iba en las filas de Hermoso de Mendoza y no en la de Fandiño. 

César Caro y Manuel Quinta, picadores de la cuadrilla de Enrique Ponce, sufrieron espectaculares tumbos por el segundo y quinto astado de la tarde, respectivamente. Caro, quien dejó entrever que sería su última tarde en Acho, ingreso a la enfermería para descartar alguna lesión mayor.

Si bien la corrida de ayer tuvo pasajes interesantes y de buen toreo a pie y a caballo no llegó a mayores, por las complicaciones del ganado y el yerro de la terna a la hora de matar. De no haber sido así otra historia hubiera tenido. Triste final de una feria que prometía pero que por lo visto en las cinco tardes serán de ingrata recordación.

Los Escapularios de Oro y Plata fueron declarados desiertos por el jurado encargado de otorgarlos, al considerar que ningún torero, ni toro, era merecedor de tan preciado galardón, que premia al mejor torero y mejor toro del ciclo ferial. Lo que nos confirma que a pesar de que algún toro destacó y de las siete orejas concedidas y las dos salidas a hombros, en la práctica demostraron que no tuvieron la verdad y contundencia necesaria para valorarlos para los Escapularios.