martes, 30 de junio de 2009

¿"FIESTA COSTUMBRISTA EN ACHO"?


Una nueva "pachanga" se realizó el domingo último en la Plaza de Toros de Acho. Nuestro colega y amigo Jean Louis Pous nos relata lo denigrante de lo ocurrido en la mal clasificada "Gran Corrida de Toros".

"FIESTA COSTUMBRISTA EN ACHO

Otra vez, dirán Ustedes que soy masoquista ¡¡¡¡

Se anunciaba en la plaza de toros de ACHO, LIMA, una “GRAN CORRIDA DE TOROS en homenaje a nuestro Santo Patrón del pueblo de SAN JUAN DE HUICHIHUA, provincia de GRAU, departamento de APURIMAC”…. Y en este domingo 28 de junio, a pesar del clima frío y lluvioso, fui a ACHO.

Como periodista taurino, el Mayordomo JULIO CAYTUIRO me facilito la entrada al coso… Ví la parte “tradicional de la tarde”, los bailes folklóricos, el almuerzo comunitario… Les agradezco por invitarme a compartir una trucha frita… pero a las 4 y media de la tarde, era casi, para mi, hora de merendar…si tomé una “chicha de jorra”, buena, agridulce y rica. Compré un “pan serrano” antes de entrar en el callejón.

Hicieron el paseillo el matador CURRO ESPINOSA, los novilleros EL GUILLE y VIRGIL VALENZUELA , en traje corto y dos aficionados en traje “regional”.

Se lidiaron 5 ejemplares de la ganadería de “media casta” de HUICHIHUA, ( el primero parecía a un CAMARGUE, de mi FRANCIA natal). Todos mansos de libro, ya toreados que entraron al toril con el laso tras intentar capearles y bregarles con la muleta. Que valientes los toreros para afrontar tal ganado ¡¡¡ Como le gusta al publico (unas 2000 personas, repartidas en grupos familiares o de comunidad, con su banderola respectiva) cuando EL GUILLE, tras pedir a la Banda un HUAYNO, se puso a bailar muleta en mano delante del astado… Aquí va el “CORDOBES DE LOS ANDES”, un rubio torero afincado en el CUSCO.

Se tomó mucha cerveza e imagino que se bailo en el ruedo y en los tendidos hasta…muy tarde. Digo imagino, porqué me fui a las 6 cuando ya la noche bajaba del Cerro SAN CRISTOBAL".

La nota explica por sí sola la pobreza y mediocridad del espectáculo presentado, impropio de nuestra primera plaza de toros del Perú. Si bien es cierto, Acho, es de todos los peruanos, al Instituto Nacional de Cultura, Beneficencia de Lima y Municipalidad del Rímac poco les importa mantener su prestigio y categoría, porque en el mejor de los casos están obligados a clasificar y reglamentar este tipo de "espectáculo taurino". Lo único que se consigue con estas "pachangas" es desacreditar la grandeza de la fiesta de los toros.